sábado, 4 de abril de 2009

UN LIQUI-LIQUI EN LA GALIA / SOSTENER EL DESARROLLO


“Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra.
Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos”.
Extracto de una carta enviada en 1855
por un jefe indio Seattle de la tribu Suwamish
al Presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce.

El desarrollo sustentable es un tema que tiene en mi opinión visa para el futuro. La noción es muy reciente; una de las primeras definiciones formales –probablemente la más utilizada en la actualidad– proviene de un informe publicado en 1987 por la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, en donde se especifica como: Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades.

Esta semana que termina es la semana oficial del desarrollo sustentable en París. La iniciativa, promovida por la Alcaldía de París, tiene entre otros propósitos, explicar ante el público qué es el desarrollo sustentable y estimularlo a asumir comportamientos cotidianos prácticos favorables a la idea.

El tema central de esta edición de la semana del desarrollo sustentable ha sido el “consumo sustentable”; así, se han realizado talleres, publicaciones, anuncios televisivos, concursos, en fin, una serie de actividades dentro de este marco. Entre muchas, dos propuestas que me llaman la atención son:

  • AMAP : Siglas en francés correspondientes a Asociación por el Mantenimiento de una Agricultura Campesina y que describe una especie de acción solidaria que se establece entre un grupo de consumidores y una granja o grupo de campesinos cercano. La idea proviene de Japón y en ella, los consumidores pagan por adelantado el precio de la cosecha, asegurándole al campesino su ingreso y garantizando entonces que se mantenga la cultura campesina, así como la obtención de productos frescos con regularidad (las entregas se hacen en general, semanalmente), provenientes en muchos casos de la llamada “agricultura biológica” y a un precio razonable, en tanto se elimina el costo de los intermediarios.
  • LOCAVORES : No tengo muy claro qué quiere decir la palabrita, que viene de los Estados Unidos y que con tan sólo tres años de propuesta, fue aceptada en el año 2007 en el diccionario Oxford del Idioma Inglés. En todo caso, retrata a consumidores que, conscientes de que la escogencia de su comida tiene implicaciones ambientales, económicas, de salud y hasta políticas, deciden alimentarse sólo de productos cuyo origen geográfico se sitúa a menos de 160 km a la redonda de su mesa. Con ello pretenden, entre otras cosas, reducir las emisiones de gas provenientes del transporte de alimentos, así como estimular la producción local y la creación de nuevos empleos en su región respectiva.

Dentro de la tendencia del consumo sustentable surgen entonces marcas de “comercio equitable”, cosméticos con un máximo de 5% de componentes químicos, restaurantes que utilizan exclusivamente productos estacionales y de cultivos orgánicos, salones de belleza y peluquerías ecológicas, supermercados que ya no regalan bolsas plásticas para el traslado de las compras, materiales de construcción respetuosos del ambiente, automóviles cuya promesa principal es la alta eficiencia en el consumo de gasolina o que funcionan con fuentes energéticas alternativas, y así. Una frase que conocí a principios de los años 90 en la Cámara Júnior, creo que resume la idea detrás de cada una de estas propuestas: “Piensa globalmente, actúa localmente”.

Cierto es que el tema del desarrollo sustentable no es sencillo; al respecto existen opiniones encontradas e incluso hay quienes argumentan que el enfoque actual es insuficiente, desafiando la noción de desarrollo sustentable que presenté al principio. Tal es el caso de autores como John Bellamy Foster, Paul Gilding o John Ehrenfeld; este último propone una idea alternativa de sustentabilidad, que me parece interesante: “la posibilidad de que los humanos y otros seres vivos florezcan en La Tierra por siempre” y que ese florecer (o perdurar) no significa solamente sobrevivir, sino además satisfacer valores humanos básicos como justicia, libertad y dignidad.

Hay aquí tela para cortar y cortar, pero mientras tanto, lo relacionado con desarrollo, energía y ambiente, como buen asunto sistémico, llega a tener efectos totalmente inesperados. Uno de los más curiosos que he encontrado es que a raíz del cambio climático y el deshielo, un glaciar que marcaba la frontera entre Italia y Suiza desde 1861, se ha desplazado en algunos puntos hasta más de 100 metros, y ha obligado con ello a que ambos países tengan que delimitar nuevamente sus respectivos límites, e incluso, en el caso de Italia, a cambiar parte de su legislación. ¡A ver si hay quien se atreva a sostener aún que el desarrollo sustentable no es materia de estado! Dentro de todo, es bueno saber que el asunto está siendo tratado por una comisión conjunta de científicos de ambos países, que si lo dejamos en manos de ciertos militares o políticos, tal vez aquello de la sustentabilidad podría correr el riesgo de perder sustento.

Si quiere conocer un poco más sobre la semana del desarrollo sustentable en París y no le tiene miedo al idioma francés, visite: http://www.semainedudeveloppementdurable.gouv.fr/

2 comentarios:

  1. Definiciones hay muchas. Un manejo sustentable de recursos implica procesos que sean: 1) Socialmente aceptables (no atenta contra los derechos de ningún grupo, presenta alternativas a los que puedan resultar afectados, respeta los derechos humanos y contempla las necesidades de las generaciones futuras); 2) Ambientalmente amigables (conserva o repone los recursos que están siendo utilizados, minimiza o evita la contaminación, no altera el ecosistema en el que se encuentra ni las relaciones que dentro de él se establecen); 3)Económicamente sustentable (genera ingresos, aprovecha recursos autóctonos, permite elevar la calidad de vida de las poblaciones locales). No es fácil de llevar a la práctica, pues requiere de una visión sistémica a la que no estamos precisamente acostumbrados en Venezuela, pero es posible. Al menos, habemos varios convencidos, que estamos trabajando en eso. Gracias por este artículo, permíteme compartirlo con mis amigos.

    ResponderEliminar
  2. Ups! en el punto "3" lo correcto es decir "económicamente VIABLE", otra de las cosas de las que este factor de la sustentabilidad depende, es de la capacidad tecnológica que poseas para utilizar de buena forma los recursos.

    ResponderEliminar

Cuéntame algo sobre esto que encontraste en El Cuentador: