jueves, 4 de diciembre de 2008

INSOLITUDES / ENTRE GALLOS Y MEDIA NOCHE


Kikiriki cantaba el gallo
Kikiriki por la madrugá”.
Coro de una canción de Fajardo y Sus Estrellas


Mi ahijado Andrés Miguel disfrutaba de niño una película animada sobre un gallo de nombre Chanteclair, palabra que podríamos traducir como “Cantaclaro” (bonito nombre para un gallo). Que un gallo cante parece algo normal por donde se mire, pero que ese canto le cueste 1500 euros a su dueño, es ya otra cosa.

Pues sí, de acuerdo con un diario regional, un habitante de Aubagne –población del sur de Francia–, fue condenado a pagar la cifra señalada por daños e intereses a sus vecinos, ya que su gallo canta demasiado temprano en la mañana.

Parece que el señor tiene en su granja unas gallinas con su correspondiente gallo, el cual canta como cualquiera de sus congéneres. Pero a lo mejor será porque el ejemplar de esta historia tiene unos pulmones más desarrollados de lo normal, el caso es que una vecina, desesperada por la manifestación rutinaria del gallináceo Pavarotti, ha demandado al granjero por “Escándalo Nocturno”.

“Estoy bajo ansiolíticos y tengo que tomar medicamentos para dormir; ¡ya no puedo más!”, reclama la vecina, alegando además que el bendito gallo canta a cualquier hora del día y de la noche, lo que la ha llevado a denunciar el asunto ya cuatro veces. Finalmente las autoridades decidieron que el granjero tenía dos opciones: o mataba al gallo o pagaba a sus vecinos por daños, con correspondientes intereses.

El granjero, que se rehúsa al gallicidio, alega a su vez que no es culpa suya si la claridad de la madrugada alborota al ave. “El canto del gallo es un asunto natural en el campo”, dice, sin que se le vaya el gallo. Para tratar de aminorar la molestia, el hombre le puso tapaderas al corral, pero como que el esfuerzo fue insuficiente. Dispuesto a mantener su gallo con vida, ha decidido apelar la decisión.

Estoy seguro que algún tío mío allá en Venezuela habría resuelto el conflicto con un sancocho, pero tal vez porque el gallo suele representar a Francia (“galo” y “gallo” son palabras muy cercanas), el tema se volvió punto de honor. Mi tío podría agregar que si por regionalismos es, siempre queda a la mano la receta del famoso plato francés “gallo al vino”.

Total que por el momento no conocemos el desenlace de esta historia y si el gallito seguirá cantando o no, porque a diferencia de una canción de Gualberto Ibarreto, este gallo tal vez “enamora a las del patio”, pero definitivamente no a “las del otro lao”. A todas estas, nadie ha dicho cómo se llama el animal de marras, pero creo que de ahora en adelante, en lugar de “Cantaclaro” –como el héroe de las aventuras animadas infantiles de Andrés Miguel–, podría perfectamente llamarse “CantaCARO”.

¡Otra vaina más!

3 comentarios:

  1. ¿Ese tío del que hablas no será por casualidad tu tío Talabarto?

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  2. Oscar, te responderé como respondería mi tío Talabarto... "!La duda ofende!"
    Saludos cordiales.
    Como siempre...

    Hugo Rafael

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  3. a todas estas si el gato maulla,la gallina cacarea,la vaca muje, los pajaros trinan,el perro ladra, porque se dice que el gallo canta??
    si no tiene voz, las que cantan son las personas
    como se comunica el gallo????
    Juan.Buendia@ecopetrol.com.co

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