sábado, 27 de diciembre de 2008

INSOLITUDES / DE LA NAVIDAD


La navidad es una fiesta de tradición cristiana que se celebra en muchos lugares del mundo, pero probablemente no hubo tal celebración los primeros siglos de la Iglesia Cristiana, entre otras cosas porque aparentemente en el cristianismo antiguo se solía conmemorar, no el nacimiento sino el deceso de personalidades destacadas. Fue en el año 345 cuando se institucionalizó el 25 de Diciembre como fecha del nacimiento de Jesús, gracias a los esfuerzos de San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianzeno, mas la modalidad actual de celebración es un asunto relativamente reciente.

En muchos países se dice que los regalos que se acostumbra a ofrecer a los niños en Navidad los trae San Nicolás, aunque en Venezuela decimos que es el Niño Jesús quien los otorga. Pero en ambos casos se le suele escribir una carta, lo cual en algunos lugares implica cierta operación logística relativamente importante; por lo menos veinte países ponen en práctica un servicio postal especial en esta época del año, para procesar las famosas cartas. Finlandia, país que se jacta de ser la tierra natal de San Nicolás, recibe correspondencia de más de 150 países dirigidas a él.

Mientras tanto, el navideño personaje debe prepararse para una noche de 24 de Diciembre más bien agitada. De acuerdo con un estudio Sueco y a fin de que cada niño reciba un regalo en noche buena, los renos del trineo de San Nicolás deberían volar a 20 880 000 km/hora y hacer más o menos 2.5 millardos de paradas. Como la tecnología siempre modifica el mundo, ahora el posible itinerario de vuelo de San Nicolás puede ser seguido en Internet por los programas de seguimiento NORAD. Coloquen en su buscador de Internet preferido “Norad Santa” y verán.

La comida de navidad es parte central de la tradición del 24 de Diciembre y es expandido el espíritu de compartir con los más queridos en estos días. Como la gente se encariña no solo con otros seres humanos, los guardianes del Zoológico de Chesington quisieron obsequiar en Navidad a unos de los principales protagonistas del parque, los gorilas, dándoles de comer una de sus comidas favoritas: coles de Bruselas. El inconveniente es que esta legumbre les provoca una pesada flatulencia, que en esta ocasión llegó al punto de que el parque se vio obligado a pedir excusas a los visitantes, por la pestilencia que rondaba en las zonas donde están ubicados los grandes simios.

Pasando a cosas algo más civilizadas, la verdad es que este asunto de la cena de navidad puede tomar misteriosos caminos; muchas instituciones intentan dar un plato de comida a los desposeídos, con la esperanza de que nadie duerma esa noche con el estomago vacío. Pero esta reciente navidad, en Milán y gracias a la policía, algunos menesterosos comieron… ¡caviar! como obsequio de noche buena. El mes pasado, más de 40 kilos de esta famosa exquisitez fueron decomisadas como parte de un contrabando en esa ciudad, y en lugar de dejarlos perderse en el refrigerador de la comisaría, los responsables del departamento prefirieron donarlos a los más necesitados.

Ji, ji, ji (o más apropiadamente en estos días: jo, jo, jo), ¡otra vaina más!

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