lunes, 17 de noviembre de 2008

ESQUIZO / ADVERTENCIA RIGUROSA


Fecha: Hoy.

Para: La criatura.

De: Inteligencia Militar Única De Acción (INMUNDA).

Asunto: ¡¡¡ADVERTENCIA RIGUROSA!!!

Estimada criatura.

Reciba los saludos de la Inteligencia Militar Única De Acción (INMUNDA). Según informes de la INMUNDA, Usted ha venido sosteniendo un intercambio de tipo epistolar con un personaje que se identifica con el sobrenombre de “Esquizo”.

Con base en una investigación preliminar sobre su persona (la suya, no la de Esquizo), la INMUNDA (es decir, nosotros, no su persona) cree que Usted es sólo una posible víctima más de una malévola red terrorista, oscura y cochina, liderada por ese muérgano. Por tanto, queremos advertirle sobre las muy perjudiciales consecuencias que podría sufrir Usted, de persistir en la relación con tan siniestro personaje.

Para que pueda realmente evaluar la amenaza que pesa sobre su cabeza (la suya, no la de Esquizo), le informaremos que su verdadero nombre (el de Esquizo, no el suyo) es Esparadrapo Quilsemardón Zorrillete. Según psiquiatras, ir por la vida con semejante identidad es una de las principales causas del malvivir de este sin oficio. Sus andanzas (las de Esquizo, no las suyas) le pasean por todo el abanico de la ilegalidad organizada y desorganizada, presente y futura. En su prontuario criminal (el de Esquizo, no el suyo), tenemos:

Inventor del sandwich de chicharrón con frijoles, cambur y mayonesa, rebosado.

Fijador de los intereses de las tarjetas de crédito.

Creador de las cornetas triples de las gandolas.

Diseñador del sistema de alcantarillado para aguas de lluvia de las principales ciudades latinoamericanas.

Clonador de mosquitos de playa repotenciados genéticamente para picar durísimo.

Musicalizador de las tiendas de ropa barata.

Otro reporte de la INMUNDA indica que Esquizo está tramando afectar a todos los empleados públicos, con una horrible enfermedad que les produce un hongo (no es que la enfermedad les produce un hongo, sino que el hongo les produce la enfermedad), cuyo síntoma principal es que se pongan a trabajar inmediata, eficaz, eficiente, productiva y felizmente, con lo cual terminarían todo lo que tienen pendiente desde hace años, a más tardar en tres semanas. ¡Imagine el abominable e irreversible descalabro tanto económico como social que significaría cosa tal! Y esto es sólo muestra de las horrendas acciones que este repulsivo y abyecto ente es capaz de cometer. Hace poco estuvimos a punto de atraparle (a Esquizo, no a Usted) cuando iba a montarse en un carro e incluso un oficial le dio la orden de no subir al carro, pero como el carro no oye, no le hizo caso y sí subió y se fue con él adentro (con el oficial; Esquizo se fue por otro lado).

Lo más reciente que la INMUNDA conoce de esta perversa sabandija (Esquizo, no el oficial) es que también es redactor y apuntador de algunos discursos de Chávez. Si aún no nos cree, por favor, en su próxima aparición en televisión (la de Chávez, no la de Esquizo… nooo, no la televisión de Chávez, sino la aparición de Chávez), fíjese en su frente (la de Chávez, no la suya) y verá un minúsculo adminículo parecido a un lunar o verruga. Pues no es tal, sino un micrófono camuflado a través del cual Esquizo, escondido en un carrito de chicha inmunda (la chicha, no nosotros… ¡nosotros no fabricamos chicha!) que siempre anda cerca, le sopla todo (es decir, no es que le sopla todo, sino todo lo que tiene que decir).

Pero la razón principal de esta advertencia tiene que ver con una nueva y aún más siniestra práctica que puede afectarle gravemente (a Esquizo no, a Usted… no, a Chávez tampoco). A este astuto criminal (Esquizo, por si acaso) le ha dado por seleccionar como sus nuevas víctimas, a personas refinadas, delicadas, inocentes y de buena posición social (¿ya ve por qué a Chávez no?), así como Usted. Usando truquitos diversos, se les aproxima para luego envolverles en una trampa retorcida y marañera, en donde primero les pinta pajaritos preñados de todas las especies y luego les estafa (a las víctimas, no a los pajaritos), no sin mencionar que a veces no son precisamente los pajaritos los únicos preñados en el asunto.

Sabemos que hace unos meses cautivó (Esquizo, no Usted) a una joven en Upata y la infeliz terminó arruinada del todo. La INMUNDA (nosotros, no la joven) cree que Esquizo la engañó ofreciéndole matrimonio (a la joven, no a la INMUNDA) y la tarde anterior al casamiento le dio un sancocho de chipichipi, con la excusa de prepararla para la luna de miel. Pero previamente le metió una mezcla de lavaplatos y valium (al sancocho, no a ella), y luego le hizo firmar (a ella, no al sancocho) un documento en el cual, medio turulata por efectos del brebaje, la joven le daba un poder sobre todos los bienes que tuviera en ésta y cualquier otra vida futura. Después del correspondiente desmayo (el de la joven, no el de Esquizo) y en conchupancia con un jefe civil borracho, aprovechó para poner todas las propiedades de la infortunada a su nombre (el de Esquizo, no el del jefe civil borracho). Si Usted viera su shock (el de la chica, no el de Usted); la pobre está internada en una clínica en cura de sueño (no el suyo sino… ah no, aquí no va eso), y cuando despierta lo único que dice en medio de convulsiones es: “Esquizo, Esquizo, Esquizo”, para después volver a dormirse.

Si como creemos, el intercambio de correspondencia entre ambos (entre Esquizo y Usted… ¡a la otra muchacha ya la estafó!) lleva cierto tiempo, a estas alturas debe sentir (Usted, no el intercambio) una importante simpatía hacia el funesto individuo, si no es ya presa de su charm (el de Esquizo, no el suyo). Al menos un interés profundo debe albergar en su pensamiento (el suyo, no el de Esquizo) por conocerle personalmente (a Esquizo… ¡Usted ya se conoce a Usted!).

No se atreva. Arrepiéntase y protéjase (sí, Usted). Escape, escóndase (sí, Usted). No lo busque (sí, a él… bueno, no es que “sí a él”, sino que si no..., es decir, no es que sí, sino que a él sí que no... ¡bueno, Usted entiende!). Aléjese de esa alimaña despreciable, cochambrosa e inmunda (no estamos hablando de nosotros, dicho sea de paso). Huya, queme su correspondencia (la de Esquizo; las otras son su problema… ¡de Usted, queremos decir!), desaparezca de la ciudad, cambie de identidad, déjese crecer barba y bigote, practíquese una cirugía plástica (bueno, no se la practique Usted directamente; contrate un cirujano plástico… ¡no, nooo, no es que el cirujano sea de plástico, no, sino humano, de carne y hueso!). Haga cualquier cosa a su alcance (el suyo, no el de Esquizo) para no quedar a su alcance (el de Esquizo, no el suyo).

La INMUNDA no desea que algo similar a la mujer de Upata (no es que el marido se llame Upata, sino que allí es donde vive la mujer) le ocurra. Esperamos que esta correspondencia no llegue tarde a sus manos (las suyas, no las de Esquizo) y poder así salvarle de caer en sus manos (las de Esquizo, no las suyas).

Háganos caso. Detestaríamos después verle (a Usted, no a Esquizo) en bancarrota; ni queremos verle (a Esquizo, no a Usted) aumentar su fortuna (la de Esquizo, no la suya) a costillas suyas (las de Usted, no las de Esquizo).

La INMUNDA le ruega (a Usted, no a Esquizo) informarle (a la INMUNDA, no a Esquizo) de cualquier nuevo contacto que pueda tener con Usted (Esquizo, no la INMUNDA). Hace tiempo que queremos echarle mano (a Esquizo, no a Usted… ¡aunque también vale!). A fin de prevenir, le enviaremos pronto un equipo de autodefensa personal (a Usted, no a Esquizo) para que pueda protegerse en su puesto, en el supuesto (el suyo, puesto que ese puesto es suyo, por supuesto) de que quiera vengarse (Esquizo, no Usted). También íbamos a enviarle un paquete de preservativos, pero sucede que no son tan seguros; uno de nuestros compañeros que se acostaba con una mujer casada, tenía uno puesto y así y todo cuando su marido los descubrió (el de nuestro compañero, no el de la mujer casada), le pegó tres tiros.

Firmado, sellado y dado y helado;

General ESparadrapo QUIlsemardón ZOrrillete.

4 comentarios:

  1. Hola Compadre,
    Muy divertido este cuento que me dejó medio turuleco de tanto creer y no creer, saber y no saber, ser y no ser.
    Me sentí muy feliz pensando en el verdadero nombre de ESQUIZO.
    Saludos del amigo de Ulpiano Rutilante Sifontes III

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  2. Jajajajajajajajajaja!!! Supremo, corazón de melón, melón, melón... gracias por el relax que me produce reírme un rato con las locuras de Esquizo.

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  3. Gracias de nuevo a los fans de Esquizo.

    Cuidado con las asunciones, Adrián, porque… ¿cómo creerle a Esquizo, cuando es él mismo quien nos dice su "verdadero" nombre?

    Verónica, me has dicho que Esquizo te da un poco de miedo. No temas, que Esquizo te tiene en mente, ja, ja, ja.

    Karina, no llores tanto, por favor, que podría agriarse alguna de tus maravillas culinarias y todavía no he probado ninguna.

    Agradezco sus comentarios y por favor, continúen ayudándome a promover este blog.

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