jueves, 24 de julio de 2008

INSOLITUDES / HITLER SIN CABEZA

La noticia le dio la vuelta al mundo: Adolfo Hitler había sido decapitado.

La historia cuenta que el tristemente célebre personaje se suicidó, así que el que ahora salieran por ahí diciendo que lo habían descabezado, era un asunto medio raro. Pero como uno de los signos del postmodernismo es que las cosas en las que creemos suelen derrumbarse o mutar de manera espectacular, procedí a enterarme bien del caso.

El asunto resultó, no una propuesta revisionista, sino un hecho ocurrido hace pocos días, ji, ji, durante la inauguración de la sede de Berlín del famoso Museo de Cera de Madame Tussauds. Momentos después de la apertura formal del lugar, un berlinés burló la seguridad y arremetió contra una estatua del dictador allí presentada, logrando arrancarle la cabeza.

El descabezador, un ex policía desempleado que se califica a sí mismo como “pacifista”, cuando descocó a la estatua (particular manera de manifestar su pacifismo, por cierto), gritó algo como: “¡Nunca más guerra!”. Si el asunto hubiese sido sólo un acto simbólico, bueno, digamos que pase, pero aparentemente el tipo actuó además porque había hecho una apuesta con varios amigos (¡vaya!, de aquí a que actos pacificas del futuro se coticen en la bolsa de apuestas de Las Vegas, podría haber tan sólo pasos).

Ahora el verdugo deberá pagar, además de una multa, la reparación de la guillotinada estatua, aparte de que es objeto de una investigación policial, porque en la embestida hirió ligeramente a uno de los guardias que se encontraban entre él y su víctima.

Otro tema aún en debate es si la figura será de nuevo exhibida o no después de reparada, en tanto se entenderá la polémica que algo así despierta en Alemania, país en el que una ley prohíbe todos los símbolos nazis. Hay quienes se oponen a que el nefasto personaje sea expuesto, mientras que otros opinan que por aciaga que haya sido, la historia no puede ser borrada. La verdad es que a mí me costaría mucho considerar el pasado reciente de Alemania y no pensar en Hitler y sus horrores.

En cualquier caso, los portavoces del museo han declarado que la figura –cuya creación fue producto del trabajo de un equipo de 25 especialistas durante cuatro meses– no presentaba (al menos mientras tenía la cabeza en su sitio) a un hombre victorioso, sino que más bien lo retrataba en su final fracaso, derrotado en su bunker, momentos antes de suicidarse.

Sea cual sea el destino de la estatua, tal vez una moraleja de la historia es que si te portas mal, en cualquier momento –incluso más allá de tu desaparición sobre la faz de la tierra– puedes ser descabezado.

Je, je. ¡Otra vaina más!

2 comentarios:

Carlos A. dijo...

Hola, Hugo.
Un gran abrazo, saludasme a Karla.

Carlos Oñates

Hugo Marichales dijo...

Con mucho gusto, Carlos.
Gracias por visitar "El Cuentador"; Intento publicar al menos un artículo semanal en este blog, así que vuelve pronto por aquí, a ver qué nuevas sorpresas hay.
Un abrazo para ti también.
Como siempre...

Hugo Rafael