lunes, 14 de julio de 2008

ESQUIZO / EL PREGUNTÓN


¿Te gusta esta pregunta, criatura?: ¿Cuál será la velocidad de la oscuridad?

¿Sabías, criatura, que con frecuencia me pregunto por qué me pregunto lo que me pregunto? ¿Estabas al tanto, criatura, de que las preguntas son equivalentes a mí? ¿Que residen en mí? ¿Y sabías que nunca me lo han preguntado? ¿Por qué será?

¿Y quién más se puede preguntar cosas así, si no Esquizo, el Preguntón? ¿Puede alguien distinto a mí ser el campeón de las preguntas? ¿Es que acaso se puede vivir sin preguntas? ¿Te has fijado además, cómo hay preguntas que no deberían morir ni siquiera con la mejor de las respuestas? ¿No crees que deberíamos preguntárnoslas siempre? ¿Quisieras saber cuáles son? ¿Sí? ¿Seguro? ¿Me creerías si te digo que se me olvidaron?

¿Te importaría entonces si te las cambio por otras preguntas un poco más básicas? ¿Ta’ bien? ¿Te parece que 10 serán suficientes? ¿Por el momento? ¿Sigues leyendo entonces?:

¿Una tortuga que no tiene caparazón, está desnuda o está damnificada?
¿Un parto en la calle es un alumbrado público?
¿Por qué el alfabeto está en ese orden?
¿Si una nadadora sincronizada se ahoga, tienen que ahogarse las otras también?
¿Tienen rodillas los pingüinos?
¿Cómo sabemos si una palabra está mal escrita en el diccionario?
¿El hermano de Simón Bolívar era el tío de la patria?
¿Por qué es que las cosas más importantes de la vida no son cosas?
¿Podrá la obsolescencia volverse algo del pasado?
¿Cual sería la temperatura mañana si hoy tuviéramos 0° y mañana hiciera el doble?

¿Ves lo esencial de las preguntas, criatura? ¿Te das cuenta que nos hacen surgir de nosotros mismos? ¿Te fijas cómo nos ponen a pensar en lo que no se piensa? ¿Puedes sentir su poder para volcarnos sobre temas ignotos? ¿Será que no sirven para más nada?

¿Por qué te digo esto? ¿Por qué Tarzán no tiene barba? ¿Acaso, criatura, crees que alguien puede resistirse al hermoso encanto de sentarse a cavilar sobre cómo es que le salen las púas a un puercoespín, o sobre por qué la miel es del color que es? ¿Cuándo será que estos importantes temas se decreten materia de estudio obligatorio en la escuela? ¿Viviremos para vivirlo?

¿Entiendes ahora que las preguntas son pasadizos encerados hacia el conocimiento desconocido? ¿Ah? ¿No me crees? ¿Y cuántas veces entonces te has preguntado sobre mí y sobre mi verdadera personalidad? ¿Estaré realmente loco? ¿Seré ético, pelético, pelempemético, pelado, peludo o pelempempudo? ¿Cuál será mi condición mental el día en que por fin nos encontremos cara a cara? ¿Paranoico, chiflado, orate, delirante, perturbado, desequilibrado, ido, tostado, irracional, sonado, enloquecido, psicópata, absurdo, demente, estrambótico, lunático, pasmado, extraviado, frenético, maníaco, desvariado, chalado, esquizoide, disparatado, incongruente, desquiciado, frito, trastornado, como una cabra o qué?

¿Entonces? ¿Tengo o no razón? ¿Puede un loco tener la razón? ¿Tú qué dices? ¿Y si tú y yo fuésemos sólo una ficción de nuestra propia imaginación? ¿No habías pensado en ello? ¿Qué tal? ¿De qué serviría entonces no hacerse preguntas en la vida?

¿Qué me haría yo sin mí?


¿Esquizo?

3 comentarios:

María Mercedes Gómez dijo...

¿Esquizo?
¡No que va!...

Te me pareces mas bien al una ventana a la dimensión de todas las posibilidades con tus innovadoras preguntas.

"velocidad de la oscuridad",
"Tío de la Patria"... jajaja.

¡Gracias por regresar!

Saludos,
MM

Andrea dijo...

padrino que risaaaaa con estas preguntas.. XD

Adrián Cottin dijo...

Hola Compadre, ¡Feliz día!
Me divertí mucho con este cuento, por El Esquizo me doy cuenta de cuánto lo estoy yo mismo, y de cómo vemos a los demás con esa conducta, y juzgamos que nosotro no nos comportamos así.
Gracias por la diversión.
Adrián