martes, 8 de abril de 2008

UN LIQUI-LIQUI EN LA GALIA / LA GUERRA DEL FUEGO

“La guerra del fuego” era el título en español de una película francesa realizada a principios de los 80s, sobre una tribu prehistórica que pierde en un enfrentamiento con otra tribu, su posesión más preciada: una especie de brasa que mantenían encendida permanentemente. La película no lo explica, pero uno supone que la brasa la habrán obtenido tal vez de los restos de algún árbol que se inflamó al ser tocado por un rayo; esta brasa era lo más importante para ellos, pues todavía no conocían la forma de producir fuego a voluntad.

Ayer en París se produjo una nueva “Guerra del Fuego”. La protagonista central era la antorcha olímpica, que llegaba a esta ciudad después de su atribulado paso por Londres. Atribulado, a raíz de las protestas que diversas instituciones impulsan respecto de la política de China hacia el Tibet. Siendo Francia una de los países adalides de la causa de los derechos humanos, era de suponer que habrían manifestaciones similares, lo cual resultó ser cierto ¡y a qué monto, caballero!

La antorcha iba más custodiada que el Papa; aproximadamente 3.000 agentes entre policías, bomberos y fuerzas especiales la acompañaban, y una especie de burbuja de seguridad había sido desplegada a su alrededor. Aún así, las “tribus” que respaldaban la protesta, lograron sabotear el “fuego” que se supone símbolo de los ideales olímpicos. Gran parte del recorrido tuvo que suspenderse (menos mal que no fui, porque la amiga no pasó por donde yo planeaba verla) y en otros casos la antorcha tuvo que ser apagada y montada en un autobús como única forma de continuar su recortado periplo, a causa de las manifestaciones.

Entre los incidentes más interesantes estuvo el que unos manifestantes colgaron en la Torre Eiffel y en la Catedral de Notre Dame, una gran pancarta simulando el formato de la bandera olímpica. La pancarta rezaba “Pekín 2008” en letras rojas, pero los hermosos y multicolores aros olímpicos habían sido sustituidos por esposas (de las que usan los policías para arrestar gente) entrelazadas, sobre un fondo negro. Un motivo similar tomó el diario “Liberation” –probablemente el principal periódico francés de tendencia de izquierda– para su portada del día. Incluso, varios integrantes de la Asamblea Nacional desplegaron una pancarta con mensajes de protesta y se ubicaron en la Alcaldía de París, donde debía llegar la antorcha, cosa que no ocurrió porque esa etapa del trayecto estuvo entre las suspendidas.

Total que la llama olímpica ha recibido más palo que gata ladrona; al punto que en estos momentos se está considerando seriamente suspender el recorrido que se tiene previsto en otras ciudades del mundo, para el simbólico fuego.

Durante el desarrollo de la película que comenté al principio, era fascinante ver la diferencia en términos de progreso y bienestar entre las tribus que habían logrado desarrollar la tecnología suficiente para producir fuego a voluntad, y aquellas que no.

Hay quienes consideran que los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 deben ser boicoteados; me parece que una decisión como esa sólo afectaría al deporte, como ya vimos con el boicot que Estados Unidos lideró para los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980, y que los rusos devolvieron con el correspondiente boicot a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984. Sin saber mucho al respecto, sospecho que la principal afectada fue una generación completa de atletas.

Por otra parte, algunas lineamientos políticos de China no son nuevos; ya se sabía de ellos al momento de su elección como sede del evento en cuestión. Si querían boicotear el asunto, debieron haberlo hecho entonces (desconozco los pormenores, pero no dudo que se hayan desplegado esfuerzos al respecto). Recuerdo haberle dicho una vez a mi esposa (la que se casó conmigo, que la de arrestar a gente no tengo) algo como: “Y tan mal que hablan de China, pero le otorgan la sede de las Olimpíadas”.

Tampoco admitiré que me gustan las imágenes de la gente “abucheando” la antorcha durante su recorrido, pero por encima de la modalidad que escojan para comunicar su descontento, algo de simpatía siento por quienes en mi opinión, con tácticas modernas de guerrilla, parecieran estar anotando puntos, al menos desde el punto de vista mediático, en esta nueva “Guerra del Fuego”.

Lástima que debido a la censura que aplican por allá, la gente de China no pueda enterarse de estos asuntos.

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