viernes, 4 de abril de 2008

CUALQUIER OTRA COSA / MIS CINCO PALABRAS FAVORITAS

Hará cosa de tres o cuatro años ya que una revista de las que circulan encartadas en los diarios los domingos, publicó un artículo titulado: “Mis cinco palabras favoritas” o algo parecido. En él se le solicitaba a varias personas indicar sus cinco palabras preferidas en español, así como el porqué respectivo.

Recuerdo haber leído el artículo, aunque a decir verdad el ejercicio me pareció en principio odioso y mis primeras impresiones fueron más bien reaccionarias: ¿Por qué habría uno de tener palabras favoritas? Además, ¿con qué derecho iba yo a decir que aquella palabra estaba por encima de ésta o de aquella otra?

Pero luego tuve que ceder ante la aplastante evidencia de que sí tenemos palabras preferidas. Hace poco, por ejemplo, pude reconocer quién había escrito algo, porque había incluido en el texto una palabra que con frecuencia utilizaba al hablar. Asimismo hay palabras que no nos gustan mucho; más de uno –incluyendo al extraordinario poeta venezolano Aquiles Nazoa– ha dicho por allí cosas como: “más fea que la palabra sobaco”. Por cierto que ella no pierde su formidable valor significativo (¡carajo!, vaya expresión) por que sea fea.

Hay palabras que favorecemos. Así como nos gusta más una muchacha que otra (o muchacho si fuese el caso, no se me acuse aquí de sexista o quién sabe de qué más), también privilegiamos algunas palabras sobre otras. Nos encanta decirlas, pues. Y podremos creer en la democracia perfecta del lenguaje, donde todas las palabras tienen los mismos derechos y deberes; o que el ejercicio propuesto por la revista nos parezca horrendo, astringente o hasta segregacionista o discriminatorio con palabras sencillas como “mano”, “cebolla”, “mercado” o “sandalia”; con las que al igual que “sobaco” podrían ser tildadas de feúchas, como “calambre” o “estrujar”; o incluso con esas medio rimbombantes o extrañas como “cuatricentenario” “epicúreo” o “inefable”. Pero en tanto ejercicio, decidí dejar de lado a mi yo defensor de las palabras no elegidas, hacerme el sordo ante alegatos en favor por ejemplo de “mirada”, “poesía”, “parangaricutirimícuaro”, “cantaclaro”, “agua” o “labios”, y entrarle así a la cosa.

Porque al final, nada se puede hacer: hay palabras que nos gustan más que otras y punto.

Una amiga mía, Naky Soto, mujer de una inteligencia práctica sin par, en vez de ponerse a filosofar pendejadas inútiles sobre el lenguaje, cuando leyó el artículo de marras hizo lo mismo con sus amigos: les solicitó que le contaran cuáles eran sus cinco palabras favoritas. Creo que la petición de Naky me sacó del cuestionamiento y redirigió mi interés, de manera que finalmente me decidí, yo también, a escoger mi quinteto personal predilecto de la lengua de Cervantes.

Ahora comparto la lista con ustedes, recomendándoles el ejercicio. Mas debo antes advertir que ponerme seriamente en aquello resultó una tarea no tan sencilla, dada mi condición de enamorado del fenómeno del idioma. Me tomó casi tres meses llegar a las cinco ganadoras y lo que hice fue (tal vez fue por ello que tardó la vaina más de lo que yo estimaba) dar la instrucción a mi cerebro de estar pendiente, y permitir que las palabras fueran apareciendo en su debido momento; “dejar fluir el asunto”, para utilizar un enfoque medio zen. Fue así como apareció la palabra “fluir”, que si bien no quedó en la lista definitiva (definitiva hasta ahora, por supuesto), sí estuvo por allí entre las finalistas.

Cinco palabras entonces, ninguna preferida sobre las otras. Identificables en mayúscula en lo que a continuación leerán.

Una es “LENGUAJE”, por aquello del enamoramiento que ya referí. Tuvo ella que batirse con “idioma”, “palabra” y “escritura” para quedar en la lista, pero creo que de alguna forma las abarca mientras que no necesariamente pueda decirse lo contrario. Además, podemos utilizar también la palabra en una acepción distinta –si bien no la más formal– para señalar cierto acto con un músculo particular, que encanta a la gran mayoría de los humanos.

La palabra “humano” también estuvo por allí, pero finalmente dio paso a la palabra “PIEL”; siendo yo también un kinestésico por excelencia, la escogí en celebración a eso que nos cubre (aunque cuando se descubre es aún más exquisita). Discutieron el puesto “sensación”, “emoción”, “acción” y “movimiento”, pero ninguna de ellas me dice (y a la vez esconde) tanto como la escogida.

“Amigo” estuvo muy cerca, especialmente desde que alguien me dijo (no sé si será verdad, pero en todo caso la idea me parece de valor) que etimológicamente significaba: No quiero ser tú. De ser así, la palabra resalta precisamente las inestimables diferencias que hacen que los amigos sean lo que son. Pero después me di cuenta de que en mi inventario personal –y para mi suerte–, la partida “amigo” es algo menor que la partida “amiga”; es decir, creo tener más amistades femeninas que masculinas. Cuando iba a seleccionar “amiga” me di cuenta de que a su vez es un anagrama de “MAGIA”, asunto que desde niño me ha fascinando. Entonces preferí ésta, porque en mi diccionario personal acoge tanto al dominio del misterio como al domino de lo femenino. Más de una vez he pensado que son lo mismo.

“DIVERSIÓN” también llega a la lista, un poco delante de “risa”, entendiéndola no tanto como guachafita sino como lo contrario del aburrimiento. Como palabra que abarca todo eso que nos ocurre cuando la estamos pasando bien. Tal vez sea porque cada vez más aprecio la sensación magnífica de vivir un buen momento, que no tiene que venir forzosamente acompañado de accesos de carcajadas, casi siempre muy saludables por lo demás. Con todo, no estoy seguro de poder calificar de divertida a la acción de pasarla bien, por ejemplo, viendo una película que nos haga llorar. Por ello mi propuesta no era tan firme, hasta que la reflexión y la pregunta me parecieron “divertidas”.

“Pasión” quiso figurar, porque con ello distingo el acto no sólo de entregarse, sino de dejar de resistirse a lo que uno hace. A lo que nos ocurre cuando nos convertimos en lo que hacemos (medio zen de nuevo ¿no?), y que a mi juicio despliega lo mejor de nosotros, porque precisamente sólo podemos hacerlo cuando hacemos lo mejor que hacemos (bueno, ustedes entendieron). “Surgir”, “descubrir” y “aprender” estuvieron igualmente cerca, pero quien quedó fue INTENSIDAD, condición que me parece indispensable para que surja la pasión y aprendamos de ella.

Esas en mayúscula, LENGUAJE, PIEL, MAGIA, DIVERSIÓN e INTENSIDAD son las cinco que han sobrevivido. Cinco, “con soberana libertad elegidas por mí” (para robarle la oración del capítulo ya no me acuerdo cuál de la Rayuela de Cortázar, que dicho sea de paso es lo único que he leído de la bendita novela), arréchese quien se arreche.

Palabra.



p.d. También quedaron fuera: “chocolate”, “cuento”, “seducir”, “fantástico”, “camino”, “memoria”, “reencuentro”, “aventura”, “chévere” y “antología”, por nombrar algunas. Espero que no se pongan bravas conmigo, pero por si acaso, creo que las incluiré pronto en algún escrito.


7 comentarios:

María Mercedes Gómez dijo...

¡Hola Hugo!

Me gustaron mucho tus 5 palabras ganadoras. Me hiciste pensar en lo difícil de elegir cuando sobran las distinciones para apreciar. Voy a pensar en la posibilidad de darme cuenta cuales son las 5 palabras que uso mas para descubrir cómo me aproximo a mi propia realidad y percepciones de mundo.

Gracias por compartir curiosidades, conocimiento y disfrute en tu blog.

Seguiré leyéndote.

Saludos,
MM

Luis Rodriguez dijo...

Amigo, tu como siempre dejandome tarea.

El problema de leer es que uno va pensando a medida que lee, a veces imaginando, a veces reflexionando, a veces en la inmortalidad del cangrejo.

Pero si eso no fuera suficiente, después de leer uno sigue pensando, en lo que leyó o en otra cosa, pero ya no puede parar.

Ahora yo después de leer esto de las "palabras favoritas" estoy pensando en cuales serán las mías.

Pero por ahora sólo quiero escribirte un par de palabras que aunque no son mis "favoritas", me parecen divertidisimas:

- Archipetaquiremandefuá (Panchito Mandefuá)
- Supercalifragilisticoespialidoso (Mary Poppins)

Saludos hermano, un gran abrazo

Luis

Anónimo dijo...

Me gustaria Considerar que el ejercicio debe ser con lo que salga mas rapido de tu corazón y no de tu mente, así que me atreveré a decir:
Intensidad; Insistencia;Esfuerzo; Satisfacción y Armonia.
Un gran Abrazo
SB

Adrián Cottin dijo...

Hola Compadre,
El ejercicio de las palabras me encantó, y me puso a pensar en lo poderosas que son esas palabras que decretamso "favoritas".
Ese favoritismo puede ser relacionado con el uso que le damos, con que nos gusta pronunciarlas, con que nos gusta escucharlas, o escribirlas, o leerlas.
Descubrí que tengo una list de cinco palabras distintas en cada manera.
Espero que el ejercicio me abra más posibilidades y disfrutar este viaje.
Gracias Hugo Rafael, ¡Compadre!

Anónimo dijo...

Hola huguito....no es tarea facil eso de encontrar SOLO cinco palabras favoritas, en mi caso creo que tengo muchas mas, pero me dare a la tarea de buscar cuales serian las cinco..me encantara hacer este ejercicio y luego te cuento.... por cierto esto me recuerda un excelente libro , el cual te recomiendo" Los cinco Lenguajes del amor" (Gary Chapman)
Un Abrazo y por favor sigue escribiendo....

Mitchele Vidal dijo...

Es un lindo ejercicio a pesar de que en el camino se queden otras que también nos gustan. Unas por cómo suenan; otras por lo que evocan; otras porque nos traen recuerdos; otras porque siguen siendo un deseo,otras porque sí; total, si yo misma las escojo entonces no tengo que dar muchas razones:

Beso.Chispeante.Chocolate.Paz. Deseo.

Desde mi querida Caracas te descubrí y me has contagiado tu disfrutología. La practicaré a menudo!!

Mitchele

Anónimo dijo...

Me ha parecido un ejercicio estupendo y he buscado mis cinco palabras también ellas son: Entusiasmo, Sueños, Alegría, Dedicación, Recompensa. Muchos éxitos y seguire leyéndote ha sido muy divertido el ejercicio.

Dilcia