Es sabido que en una región de Vansiltrania, hay una maldición que persigue a algunos entre la especie de los lobos.
A la mañana siguiente de la noche de luna llena, al salir el sol, el lobo atrapado por esa maldición empieza a caérsele el pelo, el tamaño de sus dientes y sus uñas se reduce, su olfato se hace menos agudo, su piel comienza a aclararse, pierde toda apariencia canina y asume una posición erguida, tomando finalmente una horrible forma humana, tan horrible como la de cualquier lobo que se humanice.
Sus hermanos de raza se aterrorizan al verlo y huyen de él, porque la historia demuestra que los humanos son muy peligrosos para los lobos...
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada