jueves, 31 de enero de 2008

ESQUIZO / EL BRUJO


Oh, criatura bienaventurada, que las Lámparas Supremas te iluminen. Esquizo el Brujo te bendice y te dice que es tiempo de que vayas procurando el favor de algunos aliados celestiales, porque aunque tus caminos se ven alumbrados, puede haber algunas potestades conspirando contra tu suerte. Pero si yo estoy contigo no tendrás nada de qué preocuparte; personalmente haré de intermediario entre tu persona y las entidades de las esferas superiores. Tú, como en la cédula, que yo todo lo puedo.

Muy bien, en este tabaquito de siete metros que te fumé, vi una nube gris que te acecha, tal vez un trabajo mal hecho que te encargó algún envidioso para que se te vayan los gallos cuando hables en público, y para que siempre se te aflojen las trenzas o se te abran los cierres. Pero no te inquietes, que Esquizo el Brujo va a revertir ahorita mismo eso.

¡Oh San Dunguero, patrono de los bonchones, permite que tu manto protector, que cubre la sagrada virtud revelada en los misterios de la música de los dioses medievales, recubra la garganta de esta criatura. Que sus cuerdas vocales estén siempre a tono y que su voz melodiosa llene de dicha los corazones de quien la escuche!

¡Oh San Dalia, tú que caminaste senderos y valles, colinas y sabanas, ten misericordia y cuida los pasos de esta criatura; aléjalos de vapores y abismos perversos y permite que su andar por el mundo sea fecundo y flote en gracia y felicidad!

¡Oh San Cudo, a ti acudo, tú que dentro del río de tu sangre llevas la revelación mística que la sagrada virtud reserva para los limpios de alma; de rodillas me planto ante tu fuente bendita, para que reboses de generosa salud a esta criatura, me la conserves sana y libre de cualquier desarreglo biológico y que no le caiga ni coquito!

¡Oh San Tito, el santo de los chiquitos, que no reposas ni domingos ni feriados, yo sé que aunque esta criatura tenga un cuerpote grandote, su corazón es pequeño y humilde, así que intercede para que los detalles de sus cosas no tengan fallas y aparta las molestias pequeñas de su destino. Que nunca tenga que hacer más de cinco minutos de cola, que no le salgan espinillas, que cuando beba no le dé ratón y que sólo se levante gente con mucho real!

Aquí leyéndote un tarot morado que me regaló un curandero de Birongo, criatura, te salió que es mejor que cargues un amuleto ensalmado por si las moscas. Así que yo, con ayuda de unos caracoles antiponzoñosos que pertenecieron al mismísimo Iluminado de Guanare, que en paz descanse, y unas pencas de sábila cultivadas y recogidas a las dos de la mañana bajo un cielo de luna llena sin nubes en las faldas de la montaña de Sorte, te prepararé una contra ensortijada que tienes que cargar encima cabeza pa’bajo por lo menos hasta dentro de 6 meses, para que te proteja. Además, consagraré esa contra a San Tero, el santo de los brujos, para que se repotencie cada cuatro horas, así como si fuera la pila de un celular.

Te recetaré unos baños también. Esto es lo que harás: vas a llenar una olla pequeña con leche de chiva cerrera y la vas a poner al fuego hasta que tibie. Tiene que ser en hornilla de gas, al carbón o a la leña; no puede ser en microonda ni en cocina eléctrica, mira que la electricidad interfiere con la transmisión de poderes y confunde a los Santos. Tú nunca has visto que a un Santo le prendan un bombillo; siempre le prenden una vela ¿verdad? Y si no me crees, pues fíjate que el otro día una señora me encargó un trabajo para levantarse a un viudo, pero mezcló los ingredientes en una licuadora Oster en vez de hacerlo ella misma; el tipo terminó empatado con una prima de ella, bien fea por cierto.

Bueno, a la leche le agregas miel de Yaracuy a tu gusto y unas gotas de Ron El Gallo Piroco. Mientras vas echándole el ron, le rezas una oración a San Atorio, el Santo de los locos, pero debes hacerlo brincando en una sola pata por 20 minutos después que se oculte el sol. Luego agarras jabón azul, lo remojas bastante en esa mezcla y te bañas con ese jabón por lo menos tres veces. Eso sí, después tienes que quitarte ese pegoste de encima porque a las hormigas les gusta mucho la miel de Yaracuy. Eso es todo, criatura.

Y que el Ánima del Cunaviche nunca se olvide de ti.

Esquizo.

1 comentario:

  1. jajaja me gusto mucho, me he divertido del bueno, me dio mucha gracia, esta sección también me gusta es para reírse de lo bueno. Buen trabajo.

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